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ARQUIMEA, compañía tecnológica española con más de 20 años de trayectoria y actividad global en los sectores de espacio, defensa, nuevas tecnologías y fintech, ha registrado un programa de bonos en MARF con un límite de 100 millones de euros. Así mismo, ha abierto el periodo de suscripción de la primera emisión de bonos bajo este programa, con un objetivo de emisión de 40 millones de euros con un plazo de cuatro años.
Con esta operación, ARQUIMEA busca consolidar su presencia en el mercado nacional de bonos, diversificar sus fuentes de financiación y ganar flexibilidad financiera para acompañar su plan estratégico de crecimiento.
ARQUIMEA acudió por primera vez a los mercados financieros el 28 de diciembre de 2021, cuando captó 25 millones de euros a cinco años, con vencimiento en 2026, un cupón del 4,625 % y una calificación crediticia de BB.
Durante estos años, ARQUIMEA ha mejorado su gestión y optimizado sus recursos, lo que le permite llegar a esta nueva emisión con dos reconocimientos externos: calificación crediticia Investment Grade (BBB-) otorgado por EthiFinance y una calificación de sostenibilidad ESG de 69/100 por Clarity, por encima de la media de su sector. Estas calificaciones, junto con el crecimiento experimentado por el Grupo ARQUIMEA en los últimos años, posibilitan una mejora sustancial de la prima de riesgo.
La nueva emisión reúne a entidades que acompañaron a ARQUIMEA en su emisión inaugural y a nuevas entidades que aportan su experiencia de mercado. Banca March actúa como entidad coordinadora (arranger) y Banco de Sabadell será el asesor registrado y banco agente del programa. Ambos ejercerán además de colocadores del bono junto a EBN Banco de Negocios, PKF Attest Capital Markets, y Andbank España Banca Privada. Otros intervinientes del programa de bonos son Bondholders, que actuará como comisario de los bonos y Garrigues que ha sido el asesor legal.
En su último cierre auditado, ARQUIMEA alcanzó unas ventas de cerca de 115 millones de euros y un EBITDA de cerca de 25 millones de euros, con una variación positiva de en torno al 15 % respecto al ejercicio anterior. En el ejercicio en curso, la evolución positiva se mantiene y la compañía prevé cerrar con un incremento de en torno al 35 % en ventas y del 25 % en EBITDA.
“Seguir creciendo en el MARF es un paso natural en la evolución financiera de ARQUIMEA. Complementar la financiación bancaria con el mercado de capitales nos permite alargar plazos, diversificar nuestras fuentes de financiación y ganar visibilidad entre los inversores profesionales, sin renunciar a la disciplina financiera que ha guiado nuestro crecimiento. La obtención de Investment Grade es un logro relevante, pero sobre todo un estímulo para seguir esforzándonos y mejorando en el futuro”, ha señalado Diego Fernández, presidente de ARQUIMEA.
Con más de 20 años de trayectoria y una plantilla de 650 empleados, ARQUIMEA se ha consolidado como socio tecnológico de agencias espaciales como la NASA y la ESA, ministerios de defensa y seguridad, fuerzas armadas de países de la OTAN y compañías líderes de estos sectores. En su actividad destacan el desarrollo de sistemas no tripulados para defensa y el diseño y la fabricación de sistemas críticos para espacio, área donde entre sus proyectos más destacados está el desarrollo de constelaciones de satélites en Órbita LEO.
La investigación propia y su capacidad de transferir las ideas a mercado de una manera ágil y eficaz, forman parte de los pilares de la compañía. Su centro de investigación cuenta con más de 100 investigadores especializados en inteligencia artificial, robótica, tecnologías cuánticas y biotecnología, que dotan de desarrollos punteros a sus productos y sistemas.